El cielo en calma, la tierra se detiene,
sólo un leve susurro se escucha a lo lejos y unas lágrimas sin dueño.
Un cuerpo frío, que se estremece del dolor
y el calor de otro tratando de romper la barrera que los separaba.
Ahora el cielo se detiene, la tierra en calma,
una quietud sobrecogedora y una sombra que se acerca sigilosa sin pausa.
Y el silencio eterno que nos envuelve se desvanece
para dejar paso a dos cuerpos que ansiaban hallarse en una noche como esta.
El cielo estalla, la tierra se agita,
y se hace el caos al romper una barrera ahora inexistente entre nosotros,
y tu calidez me atrapa haciéndome sentir libre, tranquilo...
y todo vuelve a su lugar cuando siento que estás cerca, siempre a mi lado.
Tú, y sin ti yo no; Tú, y sin ti ya no... Tú me has hecho dimitir a todo lo deleznable del mundo, y hoy YO se dice TÚ.
viernes, 1 de enero de 2010
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y la calma aparente se ha desvanecido, para dar pie a un torrente de agua apasible.....esa agua, esa agua que tanto se espera en los meses de sequia, de esa agua que calma la sed, esa agua solo esa agua.....
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